sábado, 28 de enero de 2012

PLATICANDO SOBRE LAS CANCIONES

Esta es la primera entrega de una sección que quiero presentarles.

Se trata de hablar sobre la letra de una canción y como se comparan con mi vida.

Hoy me encontraba en el gym escuchando "La niña que llora en tus pies" de la Oreja de Van Gogh. La verdad es que, en el fondo, es una canción triste pero con un ritmo constante que bien puede ayudarnos a tomar vuelo en la rutina.

Muchas veces pasa que sentimos haber perdido la brújula y el sentido de algunas cuestiones como el amor. Todos los problemas originados por ello es porque aún, y con todo, no hemos aprendido a comunicarnos de la manera correcta. Sentimos que nos encontramos en un funeral, que no vale la pena seguir luchando y que en cierto momento nos hemos arrepentido por cosas del pasado, como bien dice la línea "vuelvo a casa perdida otra vez, porque no sé dejar de adorarte". Por eso nos cuesta tanto olvidar, porque por naturaleza NO SOMOS SERES MATERIALES, y una pérdida de esta naturaleza es fácil de superar. Pero al tratarse de perdidas humano/amorosas el apego sentimental e instintivo nos hace seguir necesitando, anhelando a esa persona. Se trata de esa lucha interna sentimientos versus realidad. Y lo peor que puede pasar es que dejemos de ser nosotros y perdamos nuestra personalidad con la esperanza de poder olvidar pero eso no es una buena estrategia ya que dejamos de "ser" por no "querer", hasta cierto punto una actitud razonable pero egoísta. Si pudiéramos quitarnos ese sentir, que muchas veces duele, dejaríamos de ser humanos y nos convertiríamos en robots, autenticas maquinas de accionar en la vida, día tras día de forma perfecta...pues no! que aburrido!, la experiencia es lo más importante y si esas experiencisa nos llevan a sentimientos amargos, debemos de aceptarlos como nuestros, asimilarlos y seguir adelante. También debemos tener la capacidad para no callar y no dejar de ver; debemos ser valientes y es una lección que en cuestión de amor he aprendido a la mala y créanme me arrepiento porque son actitudes que provocan mas arrepentimiento. Pero como he comentado, es más importante entregarse sin pensar en consecuencias o cosas malas que pudieran pasar...si no es así me pregunto ¿de qué va el amor?


Les dejo la letra de la canción:


Vuela un columpio sobre mi cabeza,

vuela por el cementerio de mi voluntad.
Sigo buscando la niña que llora en tus fiestas,
suenan campanas en flor por mi funeral.

Mírame con la estrella polar a mis pies
vuelvo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Vuela un columpio vacío rozando la arena
deja las huellas del ángel caído al pasar
huellas que siempre me llevan a ti quitapenas
como la dosis de vida fugaz que me diste a probar.

Mírame con la estrella polar a mis pies
vuelvo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Pienso en tí cada vez que me alejo de mi
cada vez que prefiero morir
desde el día que tú me diiste
tu carita es una rosa sin abrir.

Mírame con la estrella polar a mis pies
vuelvo a casa perdida otra vez
porque no sé dejar de adorarte.

Piensa en mí cada vez que me miras asi
y se me cosen los labios a ti
y la luna me pinta los ojos.

Mírame cada vez que te vas pienso en tí,
cada vez que prefiero morir
cada vez que me besas así
cada vez que te vas mírame

jueves, 26 de enero de 2012

Recordando...olvidando

Cuando la ciudad apaga sus luces, las calles se tornan solitarias, las miradas críticas e inquisidoras han cerrado sus grandes y penetrantes ojos y el sol ha muerto de nuevo. Solo entonces es cuando regresan los recuerdos y desnudan el manto de mi indiferencia y me dicen que puedo tomarme el atrevimiento de pensar en ti, casi en forma secreta y apenada, casi como un pecado en voz baja y de forma discreta, casi como un lamento que se amalgama y esconde en forma de una lagrima justo donde comienzan las malditas miradas que alguna día te descubrieron. Es cuando regresa a mi mente tu silueta tan afinada y precisa al contraste del recuerdo. Aquella parte que se había borrado comienza a dibujarse lentamente de nuevo y este sueño es cuento de hadas a lado de mi realidad. El recordar, en este punto es volver a sangrar, no poder disfrutar del presente que me colma de bendiciones porque una parte de mi se quedó en ti, en tu corazón o donde sea que hallas guardado el amor, que fuera poco, mucho o de cualquier forma te regalé sin dudarlo dos veces, porque de eso se trata cuando existe sinceridad y dudo que a estas fechas tu conozcas un poco de ello y valores lo que te di. De eso se trata cuando estas convencido, pero el confiar es peligroso porque nunca sabes en manos de quien caen la esencia de tu personalidad, esa que desnudas para mostrarte tal cual.
Y de pronto, una luz aparece y alguien me toma de las manos, quisiera pensar que es alguna clase de ayuda que me levantará para seguir adelante, solo el tiempo dirá.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Breve recuerdo...

Un día reposando bajo el cobijo de la sombra de un manzano me adentré en mis pensamientos. Entonces, volví a levantar la mirada, a recordar lo que había sido tu pensamiento en mi sufrimiento. Recordé las largas noches en las que intentaba olvidarte cuando mis mas profundos miedos detenían y frustraban lo que pudo haber sido una exquisita y pura muestra de amor. Si, quizás estaba equivocado contigo, con tu imagen, con lo que había escuchando de ti. También recordé uno de los días mas tristes desde que te conocí. Ese día me di cuenta de lo vacío que estabas, el ego potencial que emanaba de tu boca y de tus acciones. Nunca pensé que tal “ángel” pudiera estar tan contaminado. Pero aún así decidí conservar tu pensamiento, pues la gran suciedad que rondaba tu mente solo quería decir una cosa: tu incapacidad de sentir y la necesidad de recibir. Nunca pude estar al alcance de la situación porque las personas no aman con palabras, aman con hechos y eso es algo que no pudiste comprender. Aún así, yo hice un juramento y estoy dispuesto a cumplirlo. Y eso me recuerda que debo despertar y volver a bajar la mirada. ¿La razón? Sigues aquí y estoy intentando olvidarte con la misma fuerza que tenía cuando decidí “desaparecer del camino”

lunes, 5 de diciembre de 2011

Compromisos en tiempos de diversidad? (parte 2)

Hace poco leí una noticia sobre que los Japoneses (los hombres más familiares de todo el mundo) están dejando de tener relaciones formales en pareja y esto de verdad que es una tendencia muy común en estos tiempos de diversidad. Cuando hablamos de diversidad no solo me refiero a la diversidad sexual. Abarca desde la “química” hasta cosas en concreto como lo que se busca y quiere de una pareja. ¿acaso no es un enfoque egoísta? Si y no. Si porque en principio se busca una autosatisfacción y no porque para poder atender al mundo debemos atendernos a nosotros. En este sentido podríamos decir que la nueva tendencia, marcada desde la generación de los 90’s, busca primordialmente la superación en un sentido profesional, sentimental, económico etc. En realidad cada quien pone sus prioridades, que aunque no en todos los casos son las mismas la tendencia apunta y va hacia cuestiones económicas lo cual es discutible pero es aceptable, entonces buscaremos y estableceremos las relaciones que nos complementen y ahora si podemos ser empáticos y brindar esos “sentimientos recíprocos”.

Entonces estamos hablando de que esta generación de personas, en la actualidad aún jóvenes, rompe con el estereotipo de la “unidad social” que antes se consideraba como tal a la familia. Y la razón tiene orígenes culturales, por mucho tiempo la familia funcionó bien como motor e impulsor social porque aún había “límites”, “reglas”, “valores” y demás actitudes moralinas que en algunos cosos ponían orden pero en un trasfondo era absurdo. Dicho de otra forma “las reglas” de la familia tradicional servían excelentemente como medio de control, aunque esto frenaba y molestaba a mas de uno (sobre todo a los integrantes más jóvenes de la familia). Y de esto se trata las relaciones en tiempos de diversidad, el compromiso no existe porque el compromiso mismo representa límites y lo que quiere esta generación es un desarrollo total y profundo, entre mas integrales seamos mas crecemos como personas y más habrá valido la pena vivir.

Con ello no quiero decir que las relaciones de noviazgo sean malas o estén pasadas de moda, solo digo que la mente no tiene las agallas que el corazón tiene para invertir tiempo en una persona pero lo que si tiene es la libertad de ir y venir por donde se le antoje. Espero haber sido claro.

domingo, 4 de diciembre de 2011

"Cero" by Saria

Una disculpa por haberlos abandonado, pero ya estamos de regreso. En esta ocasión quiero compartirles algo de mi mejor amiga "Saria". Espero les guste:

Cero

En el espacio equívoco de la claridad se funde la duda con la angustia.
Los recuerdos y las decisiones tensan las aletargadas emociones.
Me pregunto ¿qué esperan de mí?
Me pregunto ¿qué consecuencias tendré?
Me pregunto si en ti existe la posibilidad de revivir.
No creo en tu palabra, sin embargo me valgo de ella.
La intuición se aferra a la incansable preocupación.
Te veo, te pienso, te sueño, pero ¿qué pasa si te quiero?
De cualquier forma no es suficiente para llenar esa anhelada paz.
Dime qué necesito, dime porqué me traicionan mis sentidos, mis pensamientos y mis presentimientos.
No eres pero estás.
No soy pero me tienes.
¿Es acaso tu forma de injusticia la que expresan tus acciones o tal vez sea el miedo que te paraliza al tomar una decisión?

viernes, 19 de agosto de 2011

La marcha de los arboles...(parte 1)

No hace mucho tiempo que los bosques podían caminar, hablaban con toda clase de criaturas míticas e incluso, cuando lo ameritaba, iban a la guerra y luchaban codo a codo con sus amigos los hombres. Hoy en día, si prestas atención, escucharás su canto evocando el grito de guerra, su llanto de traición y el marchar a una vida mejor.

Iclito era un hombre que pasaba largas temporadas, junto con su pegaso Hipolito, adentrado en estos bosques. Su pasión era estudiarlos pero sobre todo entenderlos, escucharlos y amarlos. El estaba fascinado con su cultura, sus tradiciones y su historia. En “llamarada villa”, el pueblo local de la Montaña Celeste, una región vecina donde estaban asentados los Kru-oman (una de las tantas civilizaciones de arboles andantes) creían a Iclito una persona de desenfrenada locura, era inimaginable que un humano se mezclara sentimentalmente con alguien de otra especie, aún cuando por intereses en común lucharan como aliados en algunas guerras. Iclito de vez en cuando pasaba por Llamarada villa a abastecerse de provisiones pero las personas se negaban a atenderlo, era una decepción para su especie. Aún así quedaban almas abiertas al entendimiento que estaban dispuestos a ayudarlo. Una de esas almas era Esmeralda, una joven con poderes sobre naturales de piel oscura y ojo hechizante que había llegado de tierras Árabes a Llamarada villa en busca de su amado que había huido a estas tierras por deudas con el pasado. Esmeralda a menudo viajaba entre la fría y elegante noche hasta el asentamiento de los Kru-oman para ver a su amigo Iclito y entregarle las provisiones que necesitaba.

Llamarada Villa era un pueblo donde sus habitantes tenían como sagrado al elemento fuego. Era su dios, su símbolo, su escudo e incluso las antorchas que iluminaban el contorno de su muralla no dejaban de humear en todo el día. Ellos pensaban que del fuego nacía todo lo demás, era su elemento vital, su religión hasta el punto del fanatismo. Este pueblo era “guiado” por Apomes, un viejo mago que tenía habilidad de lanzar grandes llamaradas de sus brazos, era como un dragón humano. Apomes era un hombre sabio pero con mucho odio engendrado. En su pasado había perdido a su padre en batalla contra los Kru-Zignan. Por tal motivo juró venganza y creó una gran nube de fuego que quemó a varios de los arboles enemigos. Al mandar a la caballería de ayuda encontraron a una joven mujer muerta por las quemaduras de la gran llamarada que llevaba el anillo que distinguía a los gobernantes de “Llamarada Villa”, era la esposa de Apomes.

EL INICIO.

El origen de los arboles andantes realmente es incierto pero la leyenda dice que en el alumbramiento de los hijos de Okiria (conocida como Luna) y Pakru-kiktu (conocido como “Sol”) el viento desconsolado de amor se escabulló entre las estrellas rendidas ante su reyna en honor a su alumbramiento y robó la esencia de la vida de uno de sus hijos. El cuerpo sin vida del hijo de Okiria yacía tendido en el inmenso universo, triste, sin vida, apagado, negro y con el paso de los años se convertiría en un hoyo negro. Pakru-kiktu, lleno de odio, siguió el rastro de luz que había dejado la vida de su hijo y que llevaba el viento. El rastro conducía hacia ese planeta, tierra...

miércoles, 17 de agosto de 2011

Normal...(parte 2)

El estaba tan adentrado en su lectura que pareciera haber estado leyendo algo sumamente interesante como “el secreto de la eterna juventud” o “dinero ilimitado rápido y fácil”. Continué mi caminata dentro del salón hasta que él se percató de mi presencia.
Dentro de ese cuarto oscuro sin ventanas e iluminado solo por las velas que bailaban sobre tazas y platos, era fácil confundir lo que uno veía o creía ver. Cuando el chico levanto su cara para ver quien irrumpía la tranquilidad de su cuarto (ahora “nuestro”) nunca pensé sentir, si es que como “sentimiento” se puede definir lo que surgió de mi, la belleza que irradiaba de su rostro. ¡A si es! Belleza.
Una parte mía decía –Mario, no seas tanto tú no eres un maldito homosexual- pero otra parte decía  - Cielos, acabas de conocer lo que es “amor a primera vista”-. Y entonces pasó lo que pasa cuando alguien queda en estado catatónico ante este noble sentimiento, me quedé sin palabras. No hice otra cosa que mirarlo fijamente a los ojos como si yo fuera un gato averiguando si lo han pillado en sus fechorías.
Con su entera amabilidad, dejó su libro sobre la mesa que se encontraba  de lado y en la que reposaba una escultura hecha de barro negro que reflejaba a dos seres besándose, y se dirigió hacia mí y dijo  - Hola, Soy Rodrigo ¿Cómo estás? y por cierto ¿Quién eres?- Y si cuando lo vi al entrar en el cuarto pensé que era “amor a primera vista” ahora no solo estaba seguro de eso, si no que ahora sabía con quien quería pasar el resto de mis días.